Nyrst - Orsök

Enviado por Mendoza M. el Lun, 31/08/2020 - 02:38
4608

1. Æðri Verur
2. Orsök
3. Nástirni
4. Athöfn
5. Hvísl Hinna Holdlausu
6. Turnar Í Fjarska

Álbum completo

Mucho se ha escrito en los últimos años sobre el Black Metal que se practica en Islandia. No cabe duda que este puñado de gente, y que al final no son más que cuatro gatos, han dado mucho de qué hablar en el panorama metálico contemporáneo. Al menos todo ha sido gracias a méritos estrictamente musicales, lo cual es de agradecer.

La pasada década, la cual yo llamo década de oro del Black islandés, nos ha regalado trabajos de difícil digestión, pero de inconmensurable calidad. Álbumes colosales, de disonancias malditas y de un porte instrumental encomiable que son venerados y ninguneados a partes iguales. Svartidauði, Misþyrming, Sinmara y Carpe Noctem conforman una suerte de big four que nos ha regalado álbumes que, por más que me frunzan el ceño, sé que el tiempo me dará la razón y se convertirán en clásicos de culto con el pasar de los decenios. Hablo de trabajos como "Flesh Cathedral", "Revelations of the Red Sword", "Algleymi", "Hvísl Stjarnanna" y "Vitrun". E incluso, atrás, en un plano mediático mucho menor yacen propuestas como Auðn, Zhrine, Almyrkvi, Wormlust, Nadra, Núll o Andavald que demuestran que tienen recursos suficientes para abrirse hueco en la élite.

Los nubarrones que se forman sobre el círculo polar ártico nos avisan que se viene, clara e inevitablemente, una segunda oleada de bandas que buscarán ganarse su trozo de pastel. Este año ya tuvimos la oportunidad de escuchar varios proyectos debutantes, como Hræ y su "Þar Sem Skepnur Reika", pero ahora es el turno de Nyrst, una genial y audaz agrupación que tras un pequeño y sabroso demo nos tiran en la cara su ópera prima titulada "Orsök".

Pese a asomar cabeza hace poco, el germen de la banda se remonta al 2013. Para aquel entonces se llamaban Skuggsjá, pero no grabarían nada hasta 2016, ya cuando se cambiaron el nombre a Nyrst. "Orsök", que significa algo así como causalidad, repercusión o consecuencia, nos presenta un Black Metal de corte atmosférico muy fornido y corpulento, melódico en grandes tramos y con un trasfondo conceptual que abarca temas como la misantropía y la literatura de terror islandesa, pero siempre haciendo algún tipo de guiño, casi obligatorio, sobre lo que significa vivir en un lugar tan árido, frío y baldío como ese.

Los cuarenta minutos que se reparten en seis temas nos brindan un tenso viaje por los páramos helados de la isla, abriendo con la que es muy posiblemente el mejor tema del álbum. "Æðri Verur" arremete tras dos minutos de divina introducción, entretejida a base de simples pero brillantes arpegios que contrastan notablemente con la tempestad que se cierne una vez que el vocalista Snæbjörn incrusta su desgarrador aullido a la mezcla. A partir de aquí el álbum da lugar a una constante descarga de energía, apenas dosificada en largos medio tiempos y tramos instrumentales a pura melodía, con solos y una técnica en lo absoluto innovadora, pero con una delicadeza muy palpable. Una montaña rusa de emociones, encabezada por la voz tan adecuada y versátil que porta el señor Snæbjörn y que engruesa el producto con un plus de agresividad general importantísimo.

La homónima "Orsök" es otro temazo que entrelaza la bravura con la pesadumbre. La melodía principal se presenta tras una capa de percusión muy potente y la voz alcanzará, nuevamente, unas cotas de dramatismo bastante altas. Por su parte, la guitarra brillará en todo momento, aunque su punto más álgido tendrá lugar en el [5:36] con ese riff monumental que desgarra la piel y anuncia uno de los clímax más apasionados del trabajo. Vale mucho la pena el videoclip que le hicieron, en donde lo gélido y lo inabarcable son sólo algunos apelativos a destacar. Y la manera tan cinematográfica de contar la historia de un padre que sacrifica a su hija por orden divina creo que de alguna forma obliga al oyente a compartir esa escena.

Aparecen trechos instrumentales más largos y emotivos en "Nástirni", donde el grupo se abalanza directo a la yugular con un ejercicio de Black bien hecho, colmado de atmósfera dibujada a punta de guitarra y distorsiones claras, con una estructura algo lineal, pero sumamente entretenida. Tras el interludio de "Athöfn", los diez furibundos minutos de "Hvísl Hinna Holdlausu" se apoyan con firmeza sobre una base instrumental corpulenta, con un bajo atronador al que se le agradece su presencia. Siento especial devoción por ese final tan ritualista, donde se repite constantemente un verso que va desde el alarido más inquietante hasta descender al gutural más incómodo, reflejando mucha soltura de medios y una expresividad formidable.

Finalmente, la preciosa "Turnar Í Fjarska" cierra el trabajo con el shierk más vehemente y desenfrenado de Snæbjörn, quien lleva al conjunto a lomos durante gran parte del tema hasta que este por fin se libera tras una sección intermedia muy delicada y vuela por los aires en un medio tiempo decisivo, finiquitando la obra con un solo un tanto simplón que no necesita mayor virtuosismo para conmover, dejando caer a su vez unos coros que nos harán pasar lentamente de la angustia al silencio.

En definitiva, Nyrst apunta maneras con su debut. Su contenido refleja calidad y buenas intenciones, vinculándose directamente con los parámetros que se manejan en la isla volcánica. A la expectativa estaré por ver si el quinteto será capaz de consolidar su sonido y llevarlo a otro nivel, como ya han hecho muchos de sus paisanos. Para ser un debut lo considero un un disco realmente bueno, entretenido y accesible para lo que es el estilo islandés. Otro recordatorio musical de cómo la implacable naturaleza siempre termina imponiéndose sobre el hombre. Cuatro cuernos.

Snæbjörn: Voz
Davíð: Guitarra
Eysteinn: Guitarra
Egill: Bajo
Sveinbjörn: Batería

Sello
Dark Essence Records